Darío Martínez*

Las políticas económicas que el gobierno de Macri viene aplicando desde su asunción provocan el paro nacional, ya que agreden económicamente de manera sostenida a millones de argentinos, que son los más humildes, los que menos tienen, los trabajadores, los pequeños comerciantes, los productores, los profesionales. Pero a su vez, y en contraposición explicita y visible para todos, beneficia a los grupos concentrados de la economía.
Ese contraste no sólo es injusto, sino que irrita, provoca e insulta al cuerpo social, que reacciona con este paro nacional convocado por la dirigencia sindical, pero impulsado por cada uno de los argentinos que siente en carne propia el perjuicio de esta política económica.

Macri provoca el paro porque la desocupación creciente y el cierre cotidiano de empresas chicas y grandes hacen que los trabajadores tengan temor de perder su trabajo y porque la inflación ya hizo que sus salarios se achicaran.

Macri provoca el paro porque quiere reducir el costo laboral de cualquier manera, poniéndole techo a las paritarias para que el salario no se recupere y trata, incluso con presentaciones judiciales, de impedir que se cumplan acuerdos paritarios cerrados por encima de las pautas oficiales, como en el caso de los bancarios.

Macri provoca el paro porque prometió en campaña que el pueblo iba a estar mejor y el nivel de vida de la inmensa mayoría de los argentinos entró en un declive pronunciado y sigue cayendo, y porque a las ya dañadas economías de las familias las sigue castigando con tarifazos impagables.

Este paro lo harán conscientemente millones de argentinos en defensa propia. No son reivindicaciones sectoriales las que lo generan, sino un solo y compartido reclamo de que se termine esta política económica de destruccón del trabajo, del salario y de la producción nacional.

*Diputado nacional por el FpV.