Desde esta mañana, el edificio administrativo de la Planta Industrial de Agua Pesada de Arroyito (PIAP) está ocupado por les trabajadores que reclaman la mitad de su sueldo del mes de junio y aguinaldos.

Pablo Sosa, delegado de la junta interna de ATE en la planta, explicó que la medida continuará hasta que obtengan una respuesta y dijo que “en el transcurso del día de hoy notamos al personal jerárquico muy enojado con la medida de fuerza, pero siguen sin llamarnos”.

Aclaró que el retraso en los pagos se debe a que el último remanente de agua pesada, envasada la semana pasada, aún sigue en la planta porque no hay contrato de compra. “La empresa Nucleoeléctrica Argentina se había comprometido a hacerlo, pero hasta hoy esto no se ha hecho efectivo”, dijo Sosa.  Agregó que tienen congelados los salarios desde 2017 y afirmó que “con el aumento de los servicios y los alquileres perdimos un poder adquisitivo de más del 60%”.

El delegado manifestó estar preocupades por la falta de respuestas sobre la reactivación de la planta, que no funciona desde hace dos años, y comentó que dentro de las posibles soluciones se había considerado convertirla en una planta de fertilizantes. “Entendemos que esto no es ni más ni menos que el plan que el gobierno de Macri está llevando adelante con la desinversión en las empresas del estado y la destrucción del plan nuclear”, concluyó Sosa.