Por Manuel Navarro –

En horas decisivas de cara a las PASO, la atención sigue estando puesta sobre el sindicalismo. Sin embargo, en esta oportunidad el que está en el centro de la escena es Herme “Vino Caliente” Juárez, el titular del Sindicato Unidos Portuarios Argentinos (Supa) y presidente de la Cooperativa de Trabajadores Portuarios de Puerto San Martín, un dirigente muy cercano a Cambiemos, que fue detenido este jueves en una causa que hizo mucho ruido en la Casa Rosada. Además, fueron detenidos el ex intendente de San Lorenzo, Ramón Rubén Tévez, y dos miembros de la cooperativa, Damián Bunello, el abogado Jorge Jerez y el hermano de Juárez.

«Te quiero agradecer Herme, por el esfuerzo que han hecho para mejorar los costos, porque no tengo dudas que en este nuevo camino que iniciamos vamos a estar juntos. Argentina va a duplicar su producción, vamos a necesitar más barcos, más estiba, más remolcadores y porque tenemos que demostrarle al mundo que, si se puede», le decía Guillermo Dietrich en 2017.

Pero ahora, el Gobierno, que le declaró una guerra pública a la mafia sindical, ve cómo el sector comenzó a darle la espalda, cómo muchos dirigentes que hasta hace poco se sentaban a su mesa o por lo menos mantenían una postura de permisividad, comenzaron a alinearse en su contra y los pocos aliados se hunden en el barrio.

Este nuevo golpe a la dirigencia corrupta de un sector del sindicalismo, como ya ocurrió con Omar “Caballo” Suárez en 2016, Juan Pablo “Pata” Medina en 2017 y Marcelo Balcedo en 2018, deja al descubierto una trama de complicidades que exceden también al sector.

En ese caso, se trataría de maniobras ilícitas como el desvío de fondos desde las cooperativas y mutuales a cuentas privadas de los responsables de las mismas. Ese dinero habría sido utilizado para la compra de inmuebles y autos de alta gama. En ese marco, el Banco Central de la República Argentina (BCRA) ordenó el bloqueo inmediato de las cuentas bancarias, depósitos a plazo fijo y demás productos bancarios y financieros de la asociación sospechada, que superarían los 100 millones de dólares.

Pero, ¿quién es “Vino Caliente” Juárez?  Es oriundo de la provincia de Entre Ríos, más precisamente de Victoria, y actualmente tiene 79 años. Es el presidente de la Cooperativa de Trabajadores Portuarios desde 1969, la cual había sido fundada en 1961. Toda su vida se dedicó a la actividad gremial y política, lo que le permitió convertirse en figura poderosa dentro del cordón industrial del Gran Rosario. Fue intendente de Puerto General San Martín, cargo que ocupó en 1991 en reemplazo de Lorenzo Domínguez, quien fue convocado por el entonces gobernador santafecino Carlos Reutemann para ser el Ministro de Salud de la provincia.

La detención de Juárez, como la de su hermano, en la casa de quien encontraron armas incautaron 248 mil dólares, 1.200.000 pesos y cheques, explotó en los pasillos de la Casa Rosada. Inmediatamente salieron a despegarse, asegurando que ellos están en contra la tan mancillada mafia sindical, de la cual Juárez evidentemente forma parte. Sin embargo, al haber sido un enemigo furibundo del Caballo Suárez y al haber brindado colaboración fundamental para su aprehensión en el 2016, “Vino Caliente” hizo buenas migas con el Gobierno nacional, como socios estratégicos. Pero en este contexto, le soltaron la mano sin dudarlo.