Con el centro todo vallado, policías armados en todas las cuadras y estatales movilizados, la ciudad recibió al Presidente, Mauricio Macri, quien reunió a unos pocos frente al Monumento a San Martín bajo la consigna del “#SiSePuede”.

Pasadas las 16, les compañeres de ATE, de Sitramune y Barrios de Pie, entre otras organizaciones políticas y sociales, partieron de la sede de ATE en repudio a la visita presidencial y para dejar claro su descontento con la llegada de Macri y, sobre todo, con las políticas de ajuste que impulsa desde hace casi 4 años, situación que ya no se tolera más y que ha dejado desempleo, hambre y pobreza.

“Fuimos a manifestarnos y nos retiramos en el momento que teníamos que hacerlo porque no vamos a darle el gusto a ellos de que esto termine en un bochorno ni que sea una excusa para utilizar la mano dura, que es parte de su política”, dijo Carlos Quintriqueo, secretario general de ATE Neuquén.

Una gran parte de la sociedad neuquina le dijo «NO» a Macri y repudio su visita. También sus políticas de ajuste.

Agradeció a les trabajadores que salieron a la calle y recordó la importancia de organizarse y militar la fórmula Fernández- Fernández de cara a las elecciones del próximo 27. “Es la batalla que tenemos que ganar para terminar con este gobierno que vino a hambrear al pueblo argentino”, agregó.

Santiago Baudino, secretario general de Sitramune, participó junto a les trabajadores municipales y expresó que salieron a la calle porque “queremos que se vaya para que vuelva un gobierno nacional y popular que piense en la gente”.

En el cierre de la convocatoria, realizada frente a la sede de ATE, Jorge Marillan, secretario adjunto de les estatales, recordó que desde el gremio vienen mostrándose en disconformidad con el Gobierno desde sus inicios en diciembre de 2015. “Esta organización fue la primera que hizo un paro en contra de las políticas de Macri, 4 años después seguimos en la calle y lo haremos hasta que se vayan”, concluyó.

Mientras la marea estatal y social abandonaba la calle, podía verse el imponente y extenso vallado. También la presencia policial, del color que a une se le parezca.