La nueva intendenta de General Roca, María Emilia Soria, decidió eliminar la elección de la reina de la Fiesta Nacional de la Manzana, a fines de terminar con la cosificación de las mujeres en una de las fiestas más importantes de la Patagonia.

La ola feminista y su lucha hizo que hace ya un par de año se comience a eliminar en algunos lugares del mundo los concursos de belleza y, en este caso, la elección de reina, que en General Roca ya era una parte de una tradición al cierre de la Fiesta Nacional de la Manzana.

También se cumplirá con el cupo del 30% de mujeres en la Fiesta Nacional de la Manzana, tras la nueva Ley de Cupo Femenino en Festivales Artístico

Tras este anuncio, Belén Grosso, docente y activista en La Revuelta y en Socorristas en Red, aseguró que es una noticia que las alegra mucho, debido a que se trataba de un concurso que resaltaba determinado tipo de belleza como la “blanquedad y la delgadez”. “La verdad es que el feminismo viene hace tiempo peleando contra todos estos estereotipos, además de pelear también contra los que aparecen día a día. Creo que es un gran avance y es el resultado del feminismo que venimos haciendo”, expresó.

Aseguró que esto es el resultado de tener la Ley de Educación Sexual Integral (ESI), como así también de la Ley 26.485 (Ley de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia Contra las Mujeres), que derivan en la larga y dura lucha que está llevando adelante el feminismo.

“Pensar que este tipo de reinados trae consigo un tipo de Gobierno al escenario, un Gobierno que está lejos de estas tierras pero a la vez no tanto en cuestiones coloniales y del imaginario. Son escenarios que traen mucha violencia, mucha muerte, genocidio, asesinatos, violaciones por doquier. Entonces, cuando una piensa qué significa la elección de la reina está todo eso; es un escenario mucho más amplio del imaginario que está sutilmente desarrollado”, expresó Grosso y, a su vez, completó: “Creo que eso también hay que ponerlo en escena, qué tipo de reinas se eligen en esos momentos”.

Finalmente, hizo hincapié en que es el propio feminismo y las leyes garantistas de derechos las cuales permiten pensar en otros tipos de bellezas y de sexualidades, además de la ampliación en cuestiones de género. “Me parece que eso hace a un mundo diferente, un mundo que queremos y que estamos buscando”, concluyó.