Después de una semana de pausa y pocas novedades, el Gobierno neuquino tenía hoy la posibilidad de comenzar a encaminar el inicio de clases sin paros, en lo que iba a ser la reanudación de las conversaciones con les representantes del gremio ATEN, luego del cuarto intermedio acordado el martes pasado. Pero a último momento y de manera inesperada, la Provincia pateó el tablero y suspendió el encuentro, excusándose en que sus funcionarios tienen como objetivo central solucionar recientes conflictos sociales, en referencia a las tomas generadas en la zona de la Autovía Norte desde hace varios días.

Esta decisión, que no cayó bien en el gremio y en las bases, deja al descubierto las prioridades del Ejecutivo, que es el primer responsable de garantizar las educación y de responder las cataratas de reclamos que plantea el gremio, empezando por la cuestión salarial.

La clave en esta negociación es la cláusula de actualización trimestral automática por IPC, una medida que el Gobierno no estaría viendo hoy con buenos ojos y que el gremio no está dispuesto a perder, dado que es un derecho adquirido por el conjunto de les trabajadores en las calles durante el período neoliberal macrista que abolió las paritarias nacionales.

“No vamos a pagar el costo del desastre que resistimos durante los últimos 4 años”, expresó Marcelo Guagliardo, secretario general de ATEN, quien a la salida del primer encuentro dejó clara la posición del gremio, pidió seriedad a las autoridades provinciales a la hora de hablar de educación y responsabilidad a quienes tienen el deber de atender los reclamos estatales (señalando a les ausentes en la reunión que reabrió la discusión).

A esta traba se le suman otras no menores, como la falta de elecciones durante todo 2020 y la reciente reapertura de las Paritarias Nacionales por Alberto Fernández, tema del que se agarran -junto al “rojo fiscal”- les funcionaries de Omar Gutiérrez para intentar ponerle fin a los incrementos trimestrales.

Se presume que las negociaciones serán largas (luego de la decisión que tomó el Gobierno) y por estas horas no se sabe cuándo, dónde y con qué caras volverán a sentarse a negociar. De eso se trata: negociar. Pero para que esto ocurra hace falta reunirse, algo que ha esquivado hoy el Ejecutivo, por falta de recetas (propuestas) o por otras razones desconocidas, que van más allá de las tomas. A esta altura sólo sabemos que el gremio no resignará ningún derecho conquistado e insistirá en la actualización del cobro trimestral, el único mecanismo que les permitió (y les permitirá) enfrentar a la inflación. ¿Estará dispuesto el Gobierno a que las escuelas abran el 2 de marzo en paz y con todes en las aulas?